Coach, Emprendimiento, Prueba, reto, triatlon

SOBRE COSTES DE OPORTUNIDAD Y SACRIFICIOS

 

“Daría la vida por poder tocar el piano como usted” le dijo su admirador.

“Eso es exactamente lo que hice” respondió el artista.

 No envidies el éxito de nadie si desconoces el precio que pagó por alcanzarlo.

Si has sonreído al leer esta entradilla es porque seguro que estás sacrificando muchas cosas para alcanzar tu sueño, y que en ocasiones, la gente de alrededor ni entiende ni valora.

“En la vida para poder lograr unas cosas hay que dejar otras”, con esta descripción tan laxa definía mi profesor de Economía en el instituto, el término Coste de Oportunidad. Con el tiempo he sido consciente de que ha sido de los pocos aprendizajes prácticos que me llevo de mi época estudiantil.

Durante nuestra vida tenemos que tomar decisiones para poder alcanzar esos objetivos que nos proponemos; personales, profesionales, deportivos…y en todos los casos estas decisiones conllevan renuncias y sacrificios.

Si nos fijamos en la vida de esas personas que han conseguido cosas importantes, todas han tenido que tomar decisiones duras, han tenido que renunciar a cosas, y eso tiene un coste…

Yo sigo erre que erre con mi objetivo, con la fecha del 9 de Julio, Medio Iron Man, grabada a fuego para no perder el foco. Soy consciente de que en mi caso el Coste de Oportunidad es alto, porque una prueba de este tipo no se prepara en dos días y requiere de buscar horas de entreno de donde no las hay.

Con una familia numerosa y varias empresas que gestionar, me resulta complicado encontrar esos momentos de entreno, pero ahora más que nunca es una cuestión de planificación, y ganas, muchas ganas.

Después de una jornada laboral, las mías suelen alargarse más allá de las 8 horas, de los baños infantiles de rigor, cenas y ese momentazo crítico de mandar a toda la tropa a la cama…por fín, a eso de las 21:30 h llega el momento, mi momento.

Cuando lo propio y recomendable es calzarse el pijama de felpa y disfrutar del calor del hogar, de ese reality casposos de televisión o de una cena en pareja donde poder compartir el día, yo me pongo la ropa de entreno y sin pensarlo demasiado, porque si no, me quedo en casa convencido por mi autosaboteador, salgo a darme la paliza nocturna.

¿Pereza? Toda la del mundo, pero soy consciente de que vencerla me empondera. ¿Cuántas veces has dejado de hacer algo que entiendes que debes de hacer, por pereza? ¿Cómo te has sentido después? La sensación es frustrante…nada recomendable.

Ayer a las 23:00 pm estaba en mi despacho, vestido de ciclista, encima de mi bici con el rodillo, y con Argi, mi perro, mirándome con un mezcla de lástima, incredulidad y complacencia. Agotado, pero satisfecho de haber vencido una vez más a la pereza, y sobre todo de demostrarme que siempre se puede hacer un poco más, porque el cansancio es un estado mental que se puede vencer.

Un día más, me metí en la cama con la sensación de haberlo dado todo, de no haberme guardado nada…sin freno de mano…AL MÁXIMO!!!!

Mi entorno no siempre me entiende, incluso en ocasiones es motivo de conflicto, lo asumo, es mi Coste de Oportunidad. Cuando el 9 de Julio logre mi objetivo lo disfrutaré y compartiré con todos ellos porque sin duda, son los grandes sacrificados de todo esto.

 

 

 

 

You Might Also Like